Los sistemas de CCTV analógico resultan “rígidos” y cualquier modificación en su estructura o cualquier cambio resulta complicado de acometer. Por el contrario los dispositivos de vigilancia IP resultan extremadamente flexibles. Ofrecen muchas opciones entre las que se incluyen las cámaras IP inalámbricas y la posibilidad de hacer llegar a las cámaras la energía eléctrica a través del cable de red (Power over Ethernet). |